El Museo Reina Sofía estrena sala dedicada a la mujer en la Guerra Civil

El Museo Reina Sofía estrena sala dedicada a la mujer en la Guerra Civil

El Museo Reina Sofía ha presentado hoy, coincidiendo con la cercana celebración del 8M, un nuevo espacio en la planta segunda de su Edificio Sabatini dedicado a los roles y actividad cotidiana y creativa de la mujer durante la Guerra Civil, en el bando nacional y en el republicano. Consta de carteles, fotografías, postales, publicaciones y una película en 35 mm prestada por la Biblioteca Nacional, y en ese conjunto destacan sin duda un conjunto de tres imágenes bélicas que hasta ahora se atribuían a Robert Capa y que recientemente, tras años de estudio en el Internacional Center of Photography de Nueva York, se presentan como trabajos de la que fuera su compañera, Gerda Taro, que falleció en El Escorial durante la contienda.

Gerda Taro. Miliaciano, frente de Aragón, 1936. Donación de Cornell Capa, 1998
Gerda Taro. Miliciano, frente de Aragón, 1936. Donación de Cornell Capa, 1998

Fue a raíz del hallazgo de la célebre maleta mexicana en 2007, con negativos de Capa, Taro y Chim, cuando el ICP (que en 1998 había recibido una extensa donación de Cornell Capa) comenzó un meticuloso trabajo de exploración de autorías que permitió establecer que en los fondos del MNCARS había tres imágenes debidas a Gerda y otras tantas que podían pertenecer a ella o a Capa, porque no había pruebas definitivas en uno u otro sentido y ambos habían recalado en los lugares reflejados.

También debemos fijarnos en las fotografías de Kati Horna, autora húngara que residió sus últimos años en México pero que fue asimismo reportera en nuestra Guerra Civil, retratando los pueblos colectivizados de Aragón para la Confederación Nacional de Trabajo y colaborando también con publicaciones como Umbral, Tierra y libertad, Tiempos Nuevos y Libre Studio. Hace tres años que el MNCARS adquirió este conjunto de trabajos ahora expuestos, junto a un pequeño número de sus fotos mexicanas.

Horna se había formado en los treinta en Berlín y Budapest, junto al retratista y fotógrafo publicitario József Pécsi, y llevó a cabo sus primeros fotorreportajes, para Agence Photo, en París, donde conoció la corriente surrealista que incidiría en algunas de sus obras, como La infancia o Subida a la Catedral, expuestas ahora en el Reina Sofía. A diferencia de Taro, permaneció alejada del frente para prestar más atención a la vida cotidiana y, junto a su marido, José Horna, se valió de la superposición de imágenes para captar la complejidad convulsa de la guerra.

La nueva sala del MNCARS que acoge estas piezas, bautizada como Frente y retaguardia: Mujeres en la Guerra Civil, busca subrayar esa diversidad de actividades desempeñadas por ellas en uno de los peores capítulos de nuestra historia, quizá conocida pero escasamente recalcada: la labor de activistas, representantes políticas, artistas, intelectuales, fotorreporteras, trabajadoras o milicianas. Las imágenes recogidas en este espacio, como las de los compañeros masculinos de sus autoras, quedaron convertidas en artefactos políticos que, o bien tuvieron fines propagandísticos, o de forma menos explícita buscaron incidir en el pensamiento de quienes las contemplaban: fueron una herramienta para el (intento de) convencimiento. El uso de cámaras ligeras y rápidas permitió a Taro y Horna convertir sus instantáneas en testigos inmediatos de sucesos; conviene recordar que nuestra contienda ha sido uno de los conflictos -o el conflicto- más fotografiado del siglo XX y que tuvo mucho que ver en la consolidación del fotoperiodismo como oficio y del fotorreportaje como formato. Muchos autores volcaron además, en su tarea cámara en mano, su compromiso político.

Vista de la sala Frente y retaguardia: Mujeres en la Guerra Civil. Museo Reina Sofía
Vista de la sala Frente y retaguardia: Mujeres en la Guerra Civil. Museo Reina Sofía

Fotografía al margen, en Frente y retaguardia encontraremos proyectos de arte gráfico a cargo de Pitti Bartolozzi y Juana Francisca. La primera fue cartelista, dibujante y escritora y realizó un buen número de estampas y dibujos durante la guerra, además de colaborar con las Misiones Pedagógicas y con la publicación Altavoz del frente. En el Reina veremos las estampas que componen su serie Pesadillas Infantiles, aguafuertes que pudieron contemplarse en el Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de 1937 junto a El Guernica y que recrean posibles visiones de la violencia en la mente de los niños. Desde 1950, Bartolozzi colaboró con la revista Arriba España y siempre conjugó su creación plástica con su faceta como escritora de cuentos, teatro y artículos de opinión.

Juana Francisca, por su parte, también fue dibujante e ilustradora y se dejó influenciar por Rafael de Penagos, Federico Ribas y Méndez Bringa. Llevó a cabo carteles propagandísticos en el taller de La Gallofa, que pertenecía a las Juventudes Socialistas Unificadas (estuvo muy vinculada a su Unión de Muchachas), así como ilustraciones para el álbum Mi patria sangra, dibujos para el periódico Frente Universitario y para varias organizaciones femeninas y publicaciones ligadas a la guerra. Tras ella, se exilió en México hasta 1960, fecha en que regresó a nuestro país, donde sería, en esa misma década, premiada en varias ocasiones.

Vista de la sala Frente y retaguardia: Mujeres en la Guerra Civil. Museo Reina Sofía
Vista de la sala Frente y retaguardia: Mujeres en la Guerra Civil. Museo Reina Sofía

El cortometraje documental también incluido en esta sala se titula La mujer y la guerra (1938), es obra de Mauricio A. Sollin y lo distribuyó Film Popular, una productora creada un año antes por el PCE-PSUC. Se dedica a “todas las mujeres trabajadoras” y hace hincapié en el rol de la mujer en el orden social que pretendía instaurar la República, recogiendo retratos de Kent, La Pasionaria, Nelken o Montseny y también la actividad de mujeres anónimas, más en la retaguardia que en el frente, dado que, en noviembre de 1936, un decreto de Largo Caballero prohibió que las mujeres accedieran a las milicias.

Las imágenes de roles femeninos presentes en este documental pueden contrastarse en el MNCARS con los reflejados en la colección de postales Mujeres de la Falange, que recogía fotografías de José Compte, miembro del Servicio Nacional de Propaganda, tomadas en 1938. Se trata de composiciones de índole teatral que beben de la estética de la Nueva Objetividad y ensalzan virtudes supuestamente femeninas como la religiosidad, el sacrificio o la dedicación a la maternidad.

La apertura de esta sala en el Reina Sofía coincide, además, con la puesta en marcha de un microsite, alojado en la propia web del Museo, sobre las artistas pop españolas y su contexto, fruto de investigaciones de su Departamento de Colecciones en colaboración con Isabel Tejeda, profesora de la Universidad de Murcia. Uno de los apartados del portal se detiene en el análisis de las autoras pop presentes en los sus fondos: desde Eugènia Balcells a Colita pasando por Eulalia Grau, Isabel Oliver, García Codoñer o Pilar Aymerich. También se incluyen entrevistas y conversaciones con algunas de ellas y un listado de canciones relacionadas de artistas de los sesenta y setenta, como María del Mar Bonet, Vainica Doble, Marisol, Cecilia, Rosa León…

Por último, el centro madrileño ha dado a conocer las diversas actividades con las que, desde este mes y hasta fin de año y bajo el epígrafe Revuelta feminista en el Museo, hará explícito su compromiso con esta corriente, desde la convicción de que arraigarla en su ser y funcionamiento consiste, sobre todo, en entender al propio museo como territorio en pugna, como laboratorio de ideas que se inscribe en los debates sociales y se deja afectar por ellos, en todas sus áreas.

Se programan, en este sentido, los ciclos audiovisuales ¡Oh, pioneras! Un cineclub insumiso y Las re-vueltas de la memoria (sobre el cine documental desarrollado durante las dictaduras en España, Chile y Argentina), talleres y conversaciones con Renata Souza, Esther Solano Gallego y Mattin, Silvia Federici y Rafaela Pimentel; conferencias con Byung Chul Han y Judith Butler, un coloquio con Marina Garcés, un seminario a cargo de Nelly Richard y varias visitas comentadas. Podéis consultar el programa completo aquí.

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